|
A la gallina no le pesan sus plumas.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
A la guerra, con la guerra.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
A la hora de la quema se verá el humo.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
A la justicia y a la inquisición chitón.
A la larga el galgo a la liebre mata.
A la larga, lo más dulce amarga.
A la larga, todo se sabe.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
A la mujer ventanera, tuércele el cuello si la quieres buena.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
A la mujer y a la mula, vara dura.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la mujer y al mulo, en el culo. |