|
Para saber mandar es preciso saber obedecer.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Para todo hay remedio, menos para la muerte.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Para torear y para casarse, hay que arrimarse.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Para un viaje corto, cualquier burriquito es bueno.
Para uno que madruga, otro que no se acuesta.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Partí una partí dos partí tres salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Pasar de largo te conviene en lo que no te va ni te viene.
Pascua pasada, el martes a casa.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Patada de yegua no duele.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Pedro se caso en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Pelo que canea no calvea.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Pereza, llave de pobreza. |