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A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
A saya blanca, ribete negro.
A secreto agravio, secreta venganza.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
A su tiempo maduran las brevas.
A tal puta, tal rufián.
A tal señor, tal honor.
A tambor mayor, diana no.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
A traidor, traidor y medio.
A tres de pelea, enséñales la suela.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A tu casa venga quien te eche de ella.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
A un burro le hacían obispo, y roznaba.
A un fresco, un cuesco.
A un hombre rico, no repares y es feo o bonito. |